sábado, 25 de mayo de 2013

Trinidad

http://img863.imageshack.us/img863/8369/fuenteenmonfrague.jpg

"Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, 
la luna y las estrellas que has creado, 
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, 
el ser humano, para darle poder? 
(Salmo 8)

 http://4.bp.blogspot.com/-VOBFkmA-tTU/T8nE9-vvn8I/AAAAAAAADCk/vF3JBw65Lhs/s640/dios+tres.jpg
 "La Trinidad de la Misericordia" 
Caritas Muller (dominica suiza)

El siguiente texto es de Miryam Martín Alonso -Revista Sal Terrae 96 (2008) 685/692-

"En este icono se muestra en tres círculos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, que se inclinan hacia el ser humano.
  •  El Padre sostiene a éste con sus brazos;
  •  El Hijo le sirve en el gesto inconfundible del lavatorio de los pies;
  •  El Fuego del Espíritu alienta y fortalece su actuar conjunto, como   expresión inédita del amor.
Así es el Dios cristiano:
  •  Dios comunión.
  •  Dios es el Padre-Madre,
  •  el Hijo y el Espíritu Santo en comunión; nadie es anterior o posterior.
Ni siquiera se puede hablar de tiempos, como nosotros acostumbramos. En el principio no está la soledad de uno, de un ser eterno solo e infinito, sino la comunión ofrecida y entregada totalmente de uno para otros. Un solo Dios que es comunión.
Pero, además, no se trata de una comunidad cerrada en sí misma. Toda la creación significa un desbordamiento de vida de la Trinidad entera que se entrega, incluyendo a toda la humanidad en esa misma expresión de amor.
Por eso puede que te sorprenda esta imagen cuyo centro lo ocupa el ser humano roto y herido. Me gustaría que pudieras acercarte a este icono actual, que representa muy bien esta entrega.


MOMENTO CONTEMPLATIVO
La invitación es que puedas tomarte unos instantes para tomar conciencia y saborear el saberte ante Dios desde el profundo silencio y la comprometida Palabra.
Que intentes acercar la Trinidad a tu experiencia cotidiana, adorando al Dios que toma la iniciativa en el amor y la relación con la humanidad.


 http://www.conocereisdeverdad.org/pic/1746_04_46df180fb5941.jpg
Lo que vamos a hacer es, pues, situar en el centro del relato a la propia humanidad rota y herida, la humanidad sufriente, de la misma forma que aparece en el icono de la Trinidad de la misericordia, como expresión del mismo Dios manifestado en Jesús, volcado en lo más pequeño y débil de la sociedad…
Trae a la oración a la humanidad sufriente, que día a día se te confía…

    A la que convive con vos y es parte de tu “paisaje cotidiano”...  
    A la que te encuentras fuera de tu casa y ya se te ha hecho “paisaje conocido”...
    A la que te habita interiormente –lo herido en tu corazón-

Quédate, adorando a este Dios Trinitario, que te invita a formar parte de “esta comunidad de misericordia”…

Y recuerda que a Dios ≪no le resulta ajeno nada de lo humano≫…"
(Fuente)

http://www.desmotivar.com/img/desmotivaciones/90713_la-bondad.jpg

Trinidad, misterio de bondad

A lo largo de los siglos, los teólogos se han esforzado por investigar el misterio de Dios ahondando conceptualmente en su naturaleza y exponiendo sus conclusiones con diferentes lenguajes. Pero, con frecuencia, nuestras palabras esconden su misterio más que revelarlo. Jesús no habla mucho de Dios. Nos ofrece sencillamente su experiencia.

A Dios Jesús lo llama “Padre” y lo experimenta como un misterio de bondad. Lo vive como una Presencia buena que bendice la vida y atrae a sus hijos e hijas a luchar contra lo que hace daño al ser humano. Para él, ese misterio último de la realidad que los creyentes llamamos “Dios” es una Presencia cercana y amistosa que está abriéndose camino en el mundo para construir, con nosotros y junto a nosotros, una vida más humana.

Jesús no separa nunca a ese Padre de su proyecto de transformar el mundo. No puede pensar en él como alguien encerrado en su misterio insondable, de espaldas al sufrimiento de sus hijos e hijas. Por eso, pide a sus seguidores abrirse al misterio de ese Dios, creer en la Buena Noticia de su proyecto, unirnos a él para trabajar por un mundo más justo y dichoso para todos, y buscar siempre que su justicia, su verdad y su paz reinen cada vez más en entre nosotros.

Por otra parte, Jesús se experimenta a sí mismo como “Hijo” de ese Dios, nacido para impulsar en la tierra el proyecto humanizador del Padre y para llevarlo a su plenitud definitiva por encima incluso de la muerte. Por eso, busca en todo momento lo que quiere el Padre. Su fidelidad a él lo conduce a buscar siempre el bien de sus hijos e hijas. Su pasión por Dios se traduce en compasión por todos los que sufren.

Por eso, la existencia entera de Jesús, el Hijo de Dios, consiste en curar la vida y aliviar el sufrimiento, defender a las víctimas y reclamar para ellas justicia, sembrar gestos de bondad, y ofrecer a todos la misericordia y el perdón gratuito de Dios: la salvación que viene del Padre.

Por último, Jesús actúa siempre impulsado por el “Espíritu” de Dios. Es el amor del Padre el que lo envía a anunciar a los pobres la Buena Noticia de su proyecto salvador. Es el aliento de Dios el que lo mueve a curar la vida. Es su fuerza salvadora la que se manifiesta en toda su trayectoria profética.

Este Espíritu no se apagará en el mundo cuando Jesús se ausente. Él mismo lo promete así a sus discípulos. La fuerza del Espíritu los hará testigos de Jesús, Hijo de Dios, y colaboradores del proyecto salvador del Padre. Así vivimos los cristianos prácticamente el misterio de la Trinidad. 
(Pagola)

http://colsanjose.edu.co/wp-content/uploads/2013/04/mayo-5.jpg

"Vendremos a él y haremos morada en él"
(Jn 14, 23)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...